DECLARACIÓN: Biden Dispuso La Mayor Inversión En Buenos Empleos desde el New Deal, Impulsará el Crecimiento Económico y Abordará la Crisis Climática, Dijo John Podesta de CAP

Washington, D.C. —  El presidente, Joe Biden, presentó hoy en Pittsburgh el Plan de Empleo Estadounidense, una nueva propuesta para reconstruir mejor y crear millones de trabajos nuevos y bien pagados, a través de la inversión en las personas, comunidades y la infraestructura económica, que dará a todos los estadounidenses la oportunidad de prosperar. En respuesta, John Podesta, fundador del Center for American Progress, emitió la siguiente declaración:

Ahora es el momento de construir una economía estadounidense justa, equitativa, sostenible y competitiva. El Plan de Rescate Estadounidense ya nos está ayudando a volver a la normalidad al vacunar al país, reabrir escuelas y poner dinero en los bolsillos de la gente, mientras la economía se recupera de una crisis histórica. Ahora es el momento de estimular una recuperación estadounidense que creará el tipo de trabajos bien remunerados para todos los estadounidenses -los que se han erosionado durante décadas- y que se centre en los trabajadores y la clase media, en lugar de sólo los ricos.

El presidente Biden anunció la primera fase de una nueva ambiciosa visión para la recuperación económica, que representa la inversión más significativa en empleos buenos desde el New Deal. El plan del presidente estimulará el crecimiento económico; realizará una inversión histórica en investigación y desarrollo; entregará trabajos sindicales bien remunerados; promoverá lugares de trabajo equitativos y libres de discriminación, y restaurará y modernizará nuestra infraestructura deteriorada desde hace mucho tiempo, mientras nos anticipamos a la próxima crisis fortaleciendo nuestra resiliencia al cambio climático. Reconstruir con miras a la competitividad económica es mucho más que carreteras y puentes: también se trata de una red eléctrica limpia; escuelas e instalaciones de cuidado infantil libres de carbono; mejorar la fabricación e infraestructura de vehículos eléctricos; el despliegue de energía limpia; tener manufactura estadounidense de vanguardia; tuberías de agua potable nuevas y seguras, y una agricultura y silvicultura climáticamente inteligentes. Según análisis anteriores, los pronosticadores del sector privado encontrarán que este paquete producirá más de 15 millones de empleos bien remunerados. El Plan de Empleo Estadounidense es un importante primer paso en la construcción de este nuevo futuro, pero la Casa Blanca debe continuar trabajando con el Congreso para cumplir con los ambiciosos objetivos climáticos de la administración, especialmente en torno al transporte, los edificios y la conservación limpios.

Una economía del Siglo XXI también proporcionará innumerables trabajos nuevos para ayudar a las familias a prosperar -educadores de cuidado infantil y trabajadores de cuidado en el hogar, padres que se quedan en casa con un niño enfermo o una hija adulta que cuida a un padre discapacitado-, mientras prioriza el compromiso con la equidad racial y de género en una economía que funciona para todos. La mayoría de las cuidadoras son mujeres -y desproporcionadamente mujeres de color- y estas comunidades han sufrido los efectos más graves de la crisis de COVID-19. A medida que la Casa Blanca continúa haciendo más sustanciosa su agenda económica y de trabajos, debe continuar realizando inversiones ambicionas que crearán empleos sindicales bien remunerados y reformarán la infraestructura de prestación de cuidado de la nación -incluida la licencia familiar y médica pagadas- para hacer posible para las familias y, especialmente las mujeres, que participen en la fuerza laboral.

Asegurarse de que las grandes corporaciones y los ricos paguen su parte justa de impuestos es lo correcto por sí sólo, pero usar esos fondos para crear millones de nuevos empleos y reconstruir la infraestructura es una obviedad. El presidente acaba de dar un paso monumental hacia un crecimiento económico inclusivo y sostenible. Ahora es imperativo que el Congreso haga su parte y convierta el Plan del presidente en ley.

Para obtener más información o hablar con un experto, no dude en contactar a Ricardo Rauseo a rrauseo@americanprogress.org.