Iniciativa de líderes México-Estados Unidos

Ahora, más que nunca, las personas en ambos países que creen en los principios de tolerancia y prosperidad compartida deben unir fuerzas para profundizar los lazos entre nuestras sociedades.

Neera Tanden, presidenta y directora ejecutiva del Center for American Progress (CAP)

Mientras el presidente estadunidense Donald Trump continúa insistiendo en que México pague por su ridículo muro fronterizo, es absolutamente vital que las personas que entienden la importancia de la relación entre Estados Unidos y México sigan construyendo puentes entre nuestros países. Estados Unidos y México comparten más que solamente geografía, historia y oportunidad económica. Estamos obligados por un destino común. El éxito de cada país en impulsar crecimiento equitativo e inclusivo es de importancia fundamental para el otro.

En un momento en que el presidente de Estados Unidos es tan hostil hacia México, los demás tenemos que redoblar nuestros esfuerzos para fortalecer nuestra relación. Nuestra conexión tiene que ser más fuerte que cualquier líder político o administración.

Ningún otro país es más consecuencial para Estados Unidos que México. Es el tercer socio comercial de Estados Unidos, los turistas mexicanos gastan aproximadamente 20 mil millones de dólares en Estados Unidos cada año, más de 30 millones de estadunidenses son de ascendencia mexicana, y más de un millón de personas cruzan nuestra frontera compartida legalmente todos los días por razones de empleo o para asistir a la escuela. Un vecino fuerte y estable que amplía las oportunidades y fortalece el estado de derecho no solo es bueno para México, sino también promueve los intereses nacionales de Estados Unidos.

El esfuerzo para realizar tal objetivo está, como tiene que estar, en las manos del pueblo mexicano. Requerirá que los miembros de la sociedad civil, el sector privado y el gobierno trabajen en estrecha colaboración. Sin embargo, Estados Unidos puede y debe desempeñar un papel constructivo y de apoyo en este empeño.

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Este articulo apareció originalmente en Milenio.