Jeb Bush trata de atraer el Voto Latino pero promueve políticas que los alejan

En un discurso en Miami el lunes, el exgobernador de la Florida Jeb Bush anunció su candidatura para la presidencia y halagóa los votantes en los EE.UU. que “expresan su amor a la patria en un idioma diferente.”

Él les pidió, en español, “Ayúdenos en tener una campaña que les da la bienvenida. Trabajen con nosotros por los valores que compartimos y para un gran futuro que es nuestro para construir para nosotros y nuestros hijos”

El discurso de Bush fue precedido por discursos introductores que duraron más de una hora, incluyendo un discurso de su hijo George P. Bush, quien lo presento, en Español, “En nuestra familia no sólo hablamos español. Sabemos la importancia de la comunidad latina” Hablándole directamente a los Latinos en la audiencia, el continuó, “En esta campaña, ustedes son muy valiosos.”

Incluso durante los últimos seis meses, mientras el “exploraba” lanzar su candidatura presidencial, Jeb Bush ha hecho al cortejo del voto Latino una prioridad. Él era uno de dos candidatos probables—en un campo de casi 20—que habló en la reunión de la organización evangélica hispana más grande de la nación. Él ha publicado varios videos en español, halagando a los “inmigrantes que llegan listos para trabajar” y “las grandes contribuciones de la comunidad mexicana-estadounidense a nuestro país.”

En esos avisos y discursos, él hace referencia repetidamente a la influencia de su esposa Columba, quien es de León, México. Él incluso comienza su biografía en la página de web oficial de su campaña con el momento en que la conoció, y a menudo se refiere a sí mismo como “bi-cultural.” Su personal y sus asesores han tratado de exagerar esta imagen, entusiasmando a la prensa con comentarios como “Jeb sabe que son los chilaquiles” y, “mucha gente lo ha llamado ‘Jebcito.’” Sin embargo, en muchas cuestiones claves—desde el cambio climático, al seguro de salud y al salario mínimo—las políticas de Bush están en contradicción directa a lo que los votantes Latinos realmente quieren. Una encuesta nacional conducida por la firma Latino Decisions encontró que 78 por ciento de los Latinos en los EE.UU. quieren un aumento al salario mínimo federal a por lo menos $10.10 la hora—incluyendo 80 por ciento de votantes Latinos en la Florida. A pesar de todo, Bush ha dicho que él no apoya un aumento de salarios, y quiere que el salario mínimo sea determinado por estados individuales, o preferiblemente, el sector privado.

Bush también ha expresado escepticismo sobre la ciencia del cambio climático y dijo que aquellos quienes la aceptan son “arrogantes.” Cuando él ha reconocido los problemas ambientales, ha dicho que son menos importantes que la economía. Mientras tanto, 82 por ciento de Latinos dijeron que están algo preocupados o muy preocupados que la actividad humana está causando el calentamiento del planeta. También, el setenta y siete por ciento dijeron que apoyarían que el presidente tome acción ejecutiva a través del EPA para combatir el cambio climático, y 84 por ciento dijeron que es muy importante que el gobierno federal tome medidas para reducir la contaminación de carbono.

Aunque tiene un perfil como el “moderado” de su partido en el tema de inmigración, Bush también ha prometido revocar las acciones ejecutivas del presidente Obama que le dan a algunos niños indocumentados y sus padres alivio temporal de la deportación—una política que 89 por ciento de los Latinos apoyan.

Esa falta de conexión fue evidente en el anuncio presidencial de Bush, cuando un grupo de manifestantes revelaron, en la mitad de su discurso, camisetas que decían, letra-por-letra, “El estatus legal no es suficiente.” La frase se refiere al record mixto de Bush, de su apoyo a un camino hacia la ciudadanía para los indocumentados como un componente de la reforma migratoria integral.

A medida que los protestantes fueron sacados del edificio por la seguridad, Bush exclamó que “El próximo presidente de los Estados Unidos va a aprobar una reforma migratoria significativa para que [el problema] sea resuelto, pero no usando la orden ejecutiva.”

Similarmente, Bush se opone a la expansión de Medicad bajo la ley de Cuidado de Salud Asequible, aunque 77 por ciento de Latinos nacionalmente y 74 por ciento en la Florida dijeron que opinan que los estados deben tomar dinero federal para expandir los programas de Medicad.

Y mientras que Bush se siente orgulloso de haber cortado los impuestos para los ricos y las corporaciones durante su gubernatura en la Florida, Latino Decisions encontró que 87 por ciento de los Latinos quieren ver un aumento a los impuestos de los súper ricos, incluyendo 98 por ciento de los Latinos en la Florida. Sin embargo, Jeb Bush ha contratado asesores económicos que trabajaron en los recortes masivos de impuestos del presidente George W. Bush para los ricos.

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