Sobre el terreno en Puerto Rico

Una población desatendida, una tarea colosal por delante

A Puerto Rican flag is painted over a fallen tree in San Juan, Puerto Rico, May 2018.

A principios de este año, el Center for American Progress creó la Iniciativa de Política Económica y Alivio de Puerto Rico.1 El programa fue creado con miras a contribuir a la búsqueda de ayuda inmediata a Puerto Rico tras los huracanes, pero también con el objetivo de contribuir a la planificación a largo plazo, la recuperación económica y la solvencia de la isla. El compromiso de CAP con Puerto Rico es permanente e institucional. Con el fin de informar y ampliar nuestro trabajo, una delegación de 14 personas de CAP visitó Puerto Rico a finales de mayo para obtener información de primera mano de los problemas y desafíos a los que se enfrentan la isla y sus residentes.

Fue una experiencia de aprendizaje intensa y conmovedora para todos los miembros de nuestra delegación. Regresamos con nuevos e inestimables conocimientos sobre la realidad puertorriqueña, con un renovado sentido de la urgencia que la situación impone, y con más motivos para servir de recurso y aliado al pueblo de Puerto Rico.

Nuestra agenda era ambiciosa y desafiante, y nos propusimos los siguientes objetivos: visitar algunos municipios que habían sido devastados por los huracanes Irma y María; reunirse con líderes de comunidades; visitar organizaciones comunitarias que proveyesen servicios directos a los puertorriqueños, así como reunirse con funcionarios gubernamentales, responsables de la formulación de políticas públicas, activistas, y expertos en muchos de los ámbitos en los que el CAP seguirá trabajando. Nuestra visita nos permitió presenciar en persona la respuesta creativa y audaz de individuos valientes y de comunidades muy unidas que trabajan duro para responder a la crisis. En total, nuestra delegación participó en más de 30 eventos y reuniones diferentes durante su visita a Puerto Rico.

No sólo nos percatamos de la magnitud y profundidad de la destrucción desencadenada por el huracán María, sino también del terrible y real costo en dolor y sufrimiento que tuvo que sobrellevar el pueblo de Puerto Rico debido a una respuesta federal inaceptablemente

lenta e insuficiente frente a las necesidades de emergencia de esta población de ciudadanos de Estados Unidos. Además, nos quedó muy claro que Puerto Rico sigue enfrentando severos desafíos estructurales, de política pública, económicos y fiscales; los residentes de la isla se enfrentaban a estos desafíos mucho antes de que María afectara desastrosamente a la isla y seguirán afrontándolos en ausencia de políticas públicas efectivas.2

El impacto destructivo de María en todo Puerto Rico

Nuestra delegación viajó a Toa Baja, un municipio ubicado en los llanos costeros del norte de la isla justo al oeste de San Juan, dónde residen unas 78.000 personas. Visitamos la comunidad de Villa Calma, un sector del barrio Ingenio de Toa Baja ubicado

en lo que hace tiempo fue una plantación de caña de azúcar. Alberga a unas 1.000 personas de bajos ingresos y es una zona de baja altitud expuesta a inundaciones. Allí, la delegación se reunió con Carmen Milagros “Milly” Chévere, una extraordinaria líder comunitaria. Cuando el huracán María creó un muro de agua que alcanzó la parte superior de los techos de su comunidad, Chévere dirigió a más de 350 residentes a la protección del edificio de una escuela pública. Rompió las puertas para que los residentes pudieran ponerse a cubierto en los salones de clase, dónde, durante cuatro días, sobrevivieron aprovisionándose de los pertrechos del comedor escolar, antes de que los encontrasen los servicios de emergencia del gobierno. Desde entonces, la propia comunidad ha organizado sus propios esfuerzos de recuperación.

La comunidad de Villa Calma ofreció a nuestra delegación un almuerzo preparado en una cocina comunitaria alimentada por energía solar que, tras el huracán, fue construida por voluntarios para servir a la comunidad y a sus trabajadores dedicados a la reconstrucción. Se unió a nuestro equipo el alcalde de Toa Baja, Bernardo Márquez García, quién nos compartió su perspectiva sobre los esfuerzos de recuperación y la respuesta federal. También abordó los pasos claves que deben ser adoptados próximamente, incluyendo el dragado y la canalización del Río de la Plata. La falta de mantenimiento adecuado del río fue una de las causas de la inundación que casi ahogó a toda la comunidad de Villa Calma y a otras en Toa Baja.

El personal del CAP también visitó la municipalidad de Loíza, un pueblo en la costa noreste de Puerto Rico, ubicado a poca distancia al este de San Juan y Carolina, con una población de 26,000 habitantes. Fue fundada durante la época colonial española por esclavos africanos que obtuvieron su libertad escapando, y es una de las zonas de la isla con mayor concentración de afro-puertorriqueños. Allí nos reunimos con una líder de la comunidad local, Modesta Irizarry, y con la directora ejecutiva de ASPIRA Puerto Rico, Adalexis Ríos. Irizarry y Ríos nos mostraron la magnitud del daño local causado por María y pusieron en evidencia los esfuerzos dirigidos por la comunidad para reconstruir sus vidas. Irizarry también explicó cómo el racismo sistémico contra los afro-puertorriqueños hace que perduren los problemas de vivienda, desempleo y educación en Loíza. Para muchos loiceños, el huracán María simplemente exacerbó problemas existentes por mucho tiempo y los reveló a la comunidad mundial por primera vez.

Los miembros de nuestro equipo también visitaron Playita, una comunidad de bajos ingresos de San Juan situada al borde de una laguna que fue severamente inundada durante el huracán María. Playita se encuentra en la parte este de Santurce, el distrito más grande y poblado de San Juan. Las inundaciones fueron agravadas porque las potentes bombas que extraían las aguas del vecindario privilegiado de Ocean Park, también inundado, las vertían en la laguna.3 Muchos residentes de Playita recibieron muy poca o ninguna ayuda federal, al no poder proporcionar títulos de propiedad o porque FEMA concluyó que las casas no eran suficientemente sólidas para ser reconstruidas.4

También viajamos al municipio montañés de Morovis, a una hora al oeste de San Juan que alberga a 31.000 residentes. Nos reunimos con la alcaldesa Carmen Maldonado González, quien compartió con nosotros las desgarradoras historias de destrucción y supervivencia en su pueblo, así como los esfuerzos que la gente de su municipio y el gobierno local están emprendiendo para la reconstrucción. Maldonado nos enseñó una granja hidropónica destruida que, antes de María, ofrecía 50 empleos a los residentes de Morovis. En los próximos meses, su municipio trabajará para reconstruirla y volverá a contratar a la mayoría, si no a todos sus antiguos trabajadores.

Intercambiando con puertorriqueños afectados

Nuestra delegación visitó el Caño Martín Peña, un canal de marea que corre a través de San Juan. Con el paso de los años, el canal se ha estrechado debido a la contaminación, los escombros y la acumulación de sedimentos, creando un ambiente peligroso para los residentes cercanos sobre todo teniendo en cuenta el flujo frecuente y molestoso de aguas negras que impregna a toda el área.5 Nos reunimos con representantes del Proyecto Enlace, un impresionante esfuerzo comunitario enfocado en el desarrollo urbano, ecológico, social y cultural.6 Enlace sigue un modelo de desarrollo equitativo basado en la resiliencia y la democracia participativa haciendo partícipes a los residentes locales para alcanzar sus metas. Estas comunidades carecen de infraestructura básica y se enfrentan a problemas de salud pública y a desafíos de seguridad directamente asociados a la degradación ambiental de este ecosistema, que no ha hecho más que empeorar tras las recientes tormentas. Durante María, más de 1,000 hogares en la comunidad que rodea al Caño Martín Peña sufrieron daños significativos. Invirtiendo en la restauración de la ecología circundante y el desarrollo de las tan necesarias infraestructuras, Enlace está trabajando intensamente para transformar esa penuria en una oportunidad para el desarrollo económico y seguir fomentando la resiliencia para la comunidad.7

También viajamos al municipio de Adjuntas, ubicado en la cordillera central de la isla y hogar de casi 18.000 personas. Allí visitamos Casa Pueblo, una organización comunitaria centrada en la sostenibilidad y la resiliencia, que promueve la protección del medio ambiente.8 Inmediatamente después del embate de María, Casa Pueblo y sus voluntarios fueron los primeros en responder a la emergencia en Adjuntas, llegando a pie hasta quienes más necesitaban ayuda; utilizando su estación de radio alimentada por energía solar—la única radio operativa en el área después de la tormenta—para mantenerse en contacto; y, durante semanas, proporcionaron un acceso a su teléfono satelital para que los residentes pudieran comunicarse con sus seres queridos.

Casa Pueblo sigue ayudando a los residentes de Adjuntas y sus alrededores con el fin de que alcancen la sostenibilidad completa a través de fuentes alternativas de energía—especialmente la solar. Almorzamos en una lechonera local que había sido destruida casi en su totalidad por María y reconstruida con el auxilio de Casa Pueblo, que ayudó a transformarla para que funcionara exclusivamente con energía solar. También visitamos una barbería local a la que Casa Pueblo asistió instalando paneles solares que bajaron sus costos de energía a unos $5 por mes y le ha permitido al dueño de esta pequeña empresa continuar sus actividades a pesar de los recientes apagones.

Lo que aprendimos tras los intercambios con funcionarios gubernamentales, activistas y líderes comunitarios

Durante la visita, nuestra delegación también se reunió con varios funcionarios gubernamentales, legisladores y expertos en políticas públicas. Nos reunimos con la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, que nos informó de las dificultades que los residentes de la ciudad habían enfrentado inmediatamente después de las tormentas, y acerca de su experiencia al interactuar con varias agencias federales. Describió la titánica respuesta de los ciudadanos, de las organizaciones sin fines de lucro locales, así como el gobierno de su propia ciudad para aliviar el sufrimiento y comenzar el proceso de reconstrucción.

Visitamos el Capitolio, dónde dedicamos nuestra mañana a reunirnos con miembros de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, incluyendo miembros del liderazgo de ambas cámaras y de los dos principales partidos políticos—el Partido Nuevo Progresista y el Partido Popular Democrático. Nos actualizaron acerca de los desafíos que sigue enfrentando el pueblo puertorriqueño, abarcando temas como la respuesta federal insuficiente y lenta frente al huracán; los problemas actuales resultantes de la Ley de Supervisión, Gestión y Estabilidad Económica de Puerto Rico (PROMESA, por sus siglas en inglés)—la ley federal promulgada por el Congreso en 2016 cuya finalidad fue afrontar los problemas fiscales de Puerto Rico.9 Entre otras disposiciones, la ley creó la Junta de Supervisión Financiera y Administración Financiera, conocida como la Junta de Supervisión Fiscal (FOMB, por sus siglas en inglés), un organismo compuesto por miembros no elegidos por el pueblo sino nombrados por el presidente de Estados Unidos a partir de una lista de candidatos presentada por el Congreso; y que debe supervisar las decisiones fiscales de la isla. La junta de supervisión sigue siendo impopular tanto entre los puertorriqueños como entre sus funcionarios electos.10

Además, los miembros de nuestra delegación se reunieron con el Departamento de Vivienda de Puerto Rico para discutir su plan para utilizar la primera parte de los 20 mil millones de dólares de los fondos del Desarrollo Comunitario por Subsidio Determinado – para la Recuperación de Desastres, (CDBG-DR, por sus siglas en inglés) del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos.11 Los defensores de la comunidad y los alcaldes han expresado su profunda preocupación después de que el departamento sólo diera 15 días para que el público comentara el borrador del plan de gastos de los primeros $1,500 millones de dólares procedente de los fondos de CDBG-DR. Teniendo en cuenta las necesidades y prioridades de reconstrucción tras los desastres, este plazo es insuficiente para que las comunidades, los grupos de base y los alcaldes examinen cuidadosamente el plan y formulen observaciones al respecto.

El personal del CAP también se reunió con funcionarios del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR) para obtener una visión general de la cantidad y calidad de los recursos de datos disponibles. Nos informaron acerca de la manera en la que se recopilan las estadísticas oficiales en Puerto Rico, del lugar dónde se ubican los bancos de datos individuales, y discutimos algunos de los desafíos a los que se enfrentan los investigadores exteriores que prestan atención a los temas de Puerto Rico.12 También conversamos con representantes de la división de la fuerza de trabajo del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico y del Centro para una Nueva Economía (Center for a New Economy)—un instituto centrado en el desarrollo económico de Puerto Rico—para discutir sus últimas investigaciones y análisis de la política económica con el fin de encontrar nuevas formas de cooperación. Finalmente, los miembros de nuestra delegación se reunieron con los representantes de la Comisión de Energía de Puerto Rico (PREC), un regulador público independiente y especializado en el sector energético de la isla, que se encuentra bajo amenaza de disolución debido a una propuesta del Gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló.13

Varios miembros de nuestra delegación asistieron a reuniones centradas en los derechos civiles y en la policía. Participaron en ellas el Colegio de Abogados de Puerto Rico, la sección de Puerto Rico de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y expertos en las relaciones de Puerto Rico con Estados Unidos del departamento de ciencias políticas de la Universidad de Puerto Rico. El personal del CAP también se reunió con la afiliada local de la Federación Americana de Maestros (AFT), la Asociación de Maestros de Puerto Rico, y funcionarios del Departamento de Educación de Puerto Rico para conversar en torno a las décadas de disfunción en los sistemas educativos de Puerto Rico; la exigencia de una reconstrucción reflexiva y responsable; y la necesidad imperiosa de personas talentosas en la isla.

Nuestra delegación se reunió con expertos de la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad de Puerto Rico para discutir las barreras que encaran los que necesitan asistencia económica federal debido a los desastres cuando intentan acceder al apoyo de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).14 También nos reunimos con el principal instituto independiente de periodismo de investigación de Puerto Rico, el Centro de Periodismo Investigativo, así como con los representantes de la Clínica de Derecho Ambiental de la Universidad de Puerto Rico y Conservación ConCiencia, una organización local sin fines de lucro que combina la organización comunitaria con esfuerzos de conservación ecológica de base científica.

El camino por recorrer 

En el futuro, CAP tiene previsto elaborar políticas concretas para hacer frente a los principales desafíos y oportunidades a las que nuestra delegación se vió expuesta durante su visita. A continuación, los temas claves que surgieron a lo largo de la semana:

  • La relación colonial entre los Estados Unidos y Puerto Rico no funciona. A pesar de las opiniones firmes y contradictorias en torno a la manera de abordar el problema, pocos ponen en duda que la actual relación de Puerto Rico y los Estados Unidos es la fuente de décadas de desafíos que sólo fueron exacerbados por los recientes y masivos desastres naturales.
  • Los recursos no están llegando a las personas que más los necesitan. Debido a varios factores, esto parece ser una combinación de inacción por parte de la administración Trump y del gobierno central de Puerto Rico. Además, FEMA y otras agencias encargadas de proporcionar ayuda federal han sido ineficaces sobre el terreno debido a las barreras lingüísticas, a la falta de claridad en cuanto a criterios y a la enorme cantidad de papeleo que previno el acceso de la gente a recursos vitales, cuya función era asegurar la supervivencia y la reconstrucción. Los fondos y los recursos materiales deben llegar a los alcaldes y a las organizaciones comunitarias que han actuado sistemáticamente como proveedores de servicios directos e inmediatos para las personas a las que representan.
  • PROMESA está teniendo un impacto La junta de control es impopular por varias razones, incluyendo la falta de rendición de cuentas y de transparencia. Muchas de las personas con las que nos reunimos expresaron su frustración por el hecho de que el plan de recuperación económica parecía ser demasiado optimista y genérico, y propenso a desperdiciar oportunidades claves al abordar los desafíos específicos de Puerto Rico. Trabajar con estas consecuencias es fundamental, ya que las disposiciones del estatuto de PROMESA sugieren que la relación entre Puerto Rico y la Junta de Supervisión y Administración Financiera (FOMB) podría seguir en pie por muchos años más. Los miembros de la comunidad de derechos civiles también están alarmados ya que los tribunales han utilizado a PROMESA para poner en espera a docenas de casos de derechos civiles, con el fin de dar, supuestamente, un respiro económico a Puerto Rico mientras se recupera de la crisis financiera.15
  • Puerto Rico no está listo para la temporada de huracanes. La temporada de huracanes comenzó oficialmente el 1 de junio, dejando muy preocupados a los habitantes de la isla. Muchos hogares, escuelas y negocios no han sido reparados aún, y la red de distribución eléctrica de la isla sigue siendo sumamente vulnerable a los apagones. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) pronostica que la temporada de huracanes de este año puede oscilar entre “normal y levemente superior a lo normal”, con una potencial amenaza de hasta cuatro huracanes de categoría 16 Los esfuerzos para reconstruir las viviendas, la red eléctrica, las carreteras y otras infraestructuras deberán tener en cuenta los huracanes y olas de calor más potentes, el aumento del nivel del mar, así como las inundaciones identificadas por el cambio climático.
  • Las mujeres están a la cabeza de la recuperación de Puerto Rico. Todos los lugares a los que acudimos fueron marcados por historias heroicas de mujeres que pusieron en riesgo su propia seguridad, su cuerpo, su salud mental y sus finanzas personales con la intención de ayudar a salvar a otros. Su fuerza frente a una adversidad inimaginable marcó indeleblemente a toda nuestra delegación.
  • La desigualdad es un problema enraizado en Puerto Rico. La desigualdad económica y racial ha existido en Puerto Rico durante décadas y el huracán María sólo ha conseguido que esta situación empeorase. Hemos escuchado reiteradamente que la tormenta puso al descubierto y exacerbó la profunda pobreza y desigualdad en la isla—problemas que han sido ignorados durante demasiado tiempo.

Al poco tiempo de nuestro regreso, la Universidad de Harvard publicó un estudio que estimaba que aproximadamente 4,645 personas habían muerto a causa del Huracán María.17 La cifra nos rompió el corazón, pero no nos tomó por sorpresa. Oímos lo que ya sabíamos de sobra gracias a nuestras conversaciones con docenas de puertorriqueños: Miles de personas murieron después del huracán María debido a la falta y/o interrupción de suministro de servicios básicos de supervivencia. Gran parte de esta devastación y muerte habría podido ser evitada, y a menos que continuemos luchando por el pueblo de Puerto Rico, seremos cómplices de tales pérdidas. Ahora, ya que se acerca la temporada de huracanes, no tenemos tiempo que perder.

Fuimos testigos y admiradores de la tremenda fuerza, resistencia y firme determinación demostrada por el pueblo puertorriqueño a la hora de superar los increíbles desafíos a los que se enfrentan a diario—algunos originados por el hombre, pero otros muchos por la naturaleza. Nos marchamos de Puerto Rico afligidos por el dolor de su pueblo e indignados por la negligencia del gobierno federal.

Pero también nos fuimos con un fuerte sentido de compromiso y estamos determinados a ayudar y marcar un giro en el futuro de nuestros conciudadanos. CAP seguirá desarrollando políticas progresistas audaces con el fin de ayudar a Puerto Rico; defendiendo y siendo portavoz de los residentes desoídos; y denunciando a los responsables de la mala administración y el sufrimiento prolongado de la gente de Puerto Rico.

 

Fuentes

  1. Center for American Progress, “RELEASE: Center for American Progress Unveils Puerto Rico Relief and Economic Policy Initiative; Welcomes Enrique Fernández-Toledo to Lead Effort,” Press release, March 15, 2018, available at https://www.americanprogress.org/press/release/2018/03/15/447998/release-center-american-progress-unveils-puerto-rico-relief-economic-policy-initiative-welcomes-enrique-fernandez-toledo-lead-effort/.
  2. A. Crunden, “Puerto Rico’s rocky recovery is distracting from its pre-existing struggles, residents say,” ThinkProgress, May 21, 2018, available at https://thinkprogress.org/puerto-rico-hurricane-season-protests-fa5c8337afd0/.
  3. Merrit Kennedy, “Slowly, Painfully, A San Juan Neighborhood Sees Small Signs Of Improvement,” NPR, October 1, 2017, available at https://www.npr.org/sections/thetwo-way/2017/10/01/554947871/slowly-painfully-a-san-juan-neighborhood-sees-small-signs-of-improvement.
  4. Adrian Florido, “Unable To Prove They Own Their Homes, Puerto Ricans Denied FEMA Help,” NPR, March 20, 2018, available at https://www.npr.org/2018/03/20/595240841/unable-to-prove-they-own-their-homes-puerto-ricans-denied-fema-help; Andres Viglucci, “Half of Puerto Rico’s housing was built illegally. Then came Hurricane Maria.” Miami Herald, February 14, 2018, available at https://www.miamiherald.com/news/nation-world/world/americas/article199948699.html.
  5. Marlena Hartz, “Why Hurricane Maria Is No Match For This Mighty Community In Puerto Rico,” Forbes, March 19, 2018, available at https://www.forbes.com/sites/marlenahartz/2018/03/19/why-hurricane-maria-is-no-match-for-this-mighty-community-in-puerto-rico/#435c82e93ce1.
  6. Caño 3.7, “Homepage,” available at http://cano3punto7.org/nuevo/index-english.html(last accessed July 2018).
  7. A. Crunden, “Puerto Rico’s most vulnerable communities work together to survive, post-Maria,” ThinkProgress, May 23, 2018, available at https://thinkprogress.org/puerto-rico-enlace-cano-martin-pena-gentrificaton-7e83433658df/.
  8. “Casa Pueblo, “Homepage,” available at http://casapueblo.org/.
  9. Puerto Rico Oversight, Management, and Economic Stability Act (PROMESA), Public Law 187, 114th Cong., 2d sess. (June 30, 2016), available at https://www.gpo.gov/fdsys/pkg/PLAW-114publ187/pdf/PLAW-114publ187.pdf.
  10. Mariely Lopez-Santana, “A controversial ‘oversight board’ could take over Puerto Rico’s hurricane rebuilding effort,” The Washington Post, November 30, 2017, available at https://www.washingtonpost.com/news/monkey-cage/wp/2017/11/30/a-controversial-oversight-board-could-take-over-puerto-ricos-hurricane-rebuilding-effort/?noredirect=on&utm_term=.b7a1ef192856.
  11. S. Department of Housing and Urban Development, “HUD Awards Record $28 Billion to Help Hard-Hit Areas in Nine States, Puerto Rico and U.S. Virgin Islands Recover From Major Disasters,” Press release, April 10, 2018, available at https://www.hud.gov/press/press_releases_media_advisories/hud_no_18_028.
  12. Mónica I. Feliú-Mójer, “Why Is Puerto Rico Dismantling Its Institute of Statistics?” Scientific American, February 1, 2018, available at https://blogs.scientificamerican.com/voices/why-is-puerto-rico-dismantling-its-institute-of-statistics/.
  13. Robert Walton and Gavin Bade, “Puerto Rico Gov. Rosselló proposes overhaul of energy regulator,” Utility Dive, January 10, 2018, available at https://www.utilitydive.com/news/puerto-rico-gov-rossello-proposes-overhaul-of-energy-regulator/514305/.
  14. Voices for Civil Justice, “Puerto Rico (PR) Civil Legal Aid,” available at https://voicesforciviljustice.org/geo/territories/puerto-rico/(last accessed July 2018).
  15. Julio Fontanet, “¿Zona libre de derechos civiles?” El Nuevo Día, June 7, 2018, available at https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/zonalibredederechosciviles-columna-2426811/.
  16. National Oceanic and Atmospheric Administration, “Forecasters predict a near- or above-normal 2018 Atlantic hurricane season,” May 24, 2018, available at http://www.noaa.gov/media-release/forecasters-predict-near-or-above-normal-2018-atlantic-hurricane-season.
  17. Arelis R. Hernández and Laurie McGinley, “Harvard study estimates thousands died in Puerto Rico because of Hurricane Maria,” The Washington Post, May 29, 2018, available at https://www.washingtonpost.com/national/harvard-study-estimates-thousands-died-in-puerto-rico-due-to-hurricane-maria/2018/05/29/1a82503a-6070-11e8-a4a4-c070ef53f315_story.html?noredirect=on&utm_term=.e1e24b7e92b9.