Guía para una transición exitosa al ‘Common Core’ en estados y distritos

Estudiantes de primer grado de Burgess-Peterson Elementary School estudian una lección durante un programa extraescolar de refuerzo de las escuelas públicas de Atlanta, Georgia.

Los Estándares Académicos Estatales, o Common Core State Standards, que ya han sido adoptados por más de 40 estados, son una de las reformas más importantes para el sistema de educación pública en los Estados Unidos de las últimas décadas. Los estándares mejorarán la calidad de educación, creando una hoja de ruta hacia el conocimiento y las destrezas que les hacen falta a los estudiantes de hoy para que logren éxito en el siglo XXI. Si son implementados correctamente, los nuevos estándares eliminarán la necesidad de memorización mecánica, currículos simplificados y exámenes rígidos. En su lugar, estudiantes aprenderán destrezas de lectura y pensamiento crítico, incluyendo cómo usar datos para resolver problemas y construir argumentos y cómo hacerse mejores escritores. El Common Core también promoverá cambios en la experiencia en el aula. Estudiantes trabajarán juntos y ahondarán en conceptos complejos, y participarán en aprendizaje basado en proyectos y descubrimientos. Importantemente, el Common Core asegurará a los padres que los estándares que se utilizan para enseñar a sus hijos están basados en evidencia y alineados con lo que necesitarán para lograr éxito después de la escuela secundaria – no solamente en la universidad, sino también en sus carreras y en sus vidas.

A pesar de las varias ventajas del Common Core, su apoyo bipartido y su amplia adopción e integración en los planes de los estados para rediseñar sus sistemas educativos, el éxito de los estándares está en riesgo. Muchos estados están reconsiderando su compromiso a los estándares del Common Core y las evaluaciones alineadas. Algunos de la extrema derecha están intentando explotar los estándares para obtener ganancias políticas por sugerir que son un esfuerzo del gobierno federal de dictar las normas de educación. Esto sucede a pesar del hecho de que los estándares fueron creados bajo la iniciación y el liderazgo de líderes estatales bipartidos y desarrollados sin ninguna contribución federal. A la vez, hay preocupaciones legítimas sobre el proceso de implementación. Hasta ahora ha sido inconsistente y muchos docentes y padres siguen desconociendo los estándares. Docentes por todo el país se preocupan de que no hayan recibido suficiente apoyo y de que no hayan estado suficientemente involucrados en el proceso de implementación. Muchos docentes se sienten aprensivos sobre el uso del rendimiento de sus estudiantes en los nuevos exámenes en sus propias evaluaciones. Todos estos asuntos son válidos, pero lo bueno es que todos se pueden abordar. De hecho, estados a lo largo del país están logrando implementar muchos aspectos de la implementación. Aunque ningún estado ha implementado los estándares perfectamente, hay muchos ejemplos de buenas prácticas para ayudar a otros estados a corregir sus procesos cuando sea necesario sin sacrificar la integridad del Common Core ni las ventajas que proporcionará a estudiantes. Tras estos buenos ejemplos, recomendamos que estados y distritos concentren sus esfuerzos en nueve pasos que son necesarios para traducir los estándares de teoría a instrucción de alta calidad. Específicamente, estados y distritos deberían:

  • Realizar exámenes mejores y más justos con menor frecuencia.
  • Seguir mejorando e implementando sistemas educativos de evaluación y apoyo, pero introducir consecuencias para docentes y estudiantes que se basen en las nuevas evaluaciones alineadas con el Common Core.
  • Mantener sistemas de responsabilidad basados en los resultados desglosados de estudiantes en evaluaciones estatales, usando los resultados del sistema para dirigir más dólares y más recursos a los estudiantes y las escuelas que se encuentran en circunstancias más difíciles.
  • Asegurar que docentes estén involucrados en el desarrollo de –y que tengan acceso a— currículos comprensivos y materiales instructivos alineados con los estándares del Common Core.
  • Invertir en entrenamiento y desarrollo profesional continuo para docentes.
  • Proporcionar a docentes más tiempo dedicado al desarrollo profesional, además de más tiempo para planear y colaborar juntos.
  • Involucrar a docentes, padres y otras personas interesadas en el esfuerzo de implementación.
  • Ayuda a distritos y a escuelas a seguir desarrollando su capacidad tecnológica para apoyar las nuevas evaluaciones electrónicas del Common Core y para proporcionar herramientas de instrucción que permitan más instrucción individual.
  • Movilizar recursos adicionales para mejorar el proceso de implementación del Common Core.

Reformar los sistemas educativos de los estados para hacer frente a las exigencias del siglo XXI es un esfuerzo difícil y los estados deben emprender la transición responsablemente con justicia a estudiantes, familias y docentes. Estas recomendaciones delinean una forma práctica en la que estados y distritos podrán realizar las ventajas del Common Core y mejorar la calidad de educación para cada estudiante. Este informe ofrece ejemplos de estados y distritos que abordan cada una de las acciones descritas en estas recomendaciones.

Carmel Martin es la Vice Presidenta Ejecutiva de Política en el Center for American Progress. Max Marchitello es un Analista de Política del equipo de Política Educativa Pre-K-12 del Center. Melissa Lazarín es la Directora Gerente de Política Educativa del Centro.