Discriminación y Violencia

Las Personas LGBTQ Hispanas Enfrentan a una Mayor Discriminación

Por Lindsay Mahowald | Publicado en Julio, 29 2021
Getty/Andrew Lichtenstein
Una fiesta en la cuadra para las jóvenes lesbianas, gays y transexuales del vecindario, julio de 2017.

La celebración del Orgullo del mes pasado marcó el quinto aniversario del tiroteo en el club nocturno Pulse. El 12 de junio de 2016, un hombre armado abrió fuego contra los clientes del club gay en Orlando, Florida, matando a 49 personas y provocando repercusiones en toda la comunidad LGBTQ a través de los Estados Unidos. Este aniversario es un recordatorio aleccionador de la discriminación continua que experimentan las personas LGBTQ. Pero, para la comunidad LGBTQ hispana, el significado adquiere una dimensión separada. “Lo que pasó en Pulse fue… de alguna forma etiquetado como un asunto gay, cuando en realidad no lo fue”, dice Joél Junior Morales, director del LGBT+ Center, un centro de apoyo a los afectados por la masacre de Pulse, en un entrevista con CNN. La gran mayoría de las víctimas eran hispanas y ayudar a los sobrevivientes necesitó un enfoque interseccional, incluida la provisión de recursos comunitarios tanto en inglés como en español; ayudar a los familiares que necesitaban visas para asistir a los funerales, y apoyar de manera segura a los inmigrantes indocumentados que fueron afectados por la tragedia.

El tiroteo de Pulse es uno de los innumerables casos en los que las identidades hispanas y LGBTQ se cruzan para crear necesidades e inquietudes específicas. Datos recientes del Center for American Progress* muestran que las personas LGBTQ hispanas denuncian haber experimentado discriminación a una tasa 15 puntos porcentuales más alta que sus contrapartes LGBTQ blancas: 46 por ciento a 31 por ciento, respectivamente. Estas disparidades fueron más evidentes en el acceso a servicios fundamentales, uso de beneficios, acceso a la atención de salud mental y en entornos educativos.

Acceso a servicios

Es cada vez más probable que los hispanos vivan en áreas rurales que a menudo están lejos de atención de salud de calidad, acceso a seguros médicos e incluso a conectividad a Internet. Aquellos en entornos urbanos, con frecuencia  se encuentran en barrios segregados sin acceso a alimentos asequibles y de calidad, donde los bancos no están dispuestos a abrir sucursales, y donde tienen menos acceso a instalaciones recreativas. Las personas LGBTQ enfrentan altas tasas de denegación de servicios por parte de agencias de adopciónproveedores de bodas y otras empresas privadas. También suelen ser discriminados en espacios públicos como restaurantes. Los efectos agravados de la discriminación residencial y denegación de servicios hacen que las personas LGBTQ hispanas no puedan acceder a servicios necesarios, al punto que 20 por ciento de los hispanos LGBTQ encuestados señalaron que evitaron obtener los servicios necesarios para ellos o su familia para evitar la discriminación. Según la encuesta de CAP:

  • El 36 por ciento de las personas LGBTQ hispanas informa que la discriminación ha afectado su capacidad para obtener documentos de identificación precisos hasta cierto punto. El 25 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos informa lo mismo. 
  • El 83 por ciento de las personas LGBTQ hispanas señala que encontrar una agencia de adopción alternativa, en caso de ser rechazadas, sería difícil hasta cierto punto. El 74 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos informa lo mismo. 
  • El 56 por ciento de las personas LGBTQ hispanas dice que encontrar un proveedor de bodas alternativo, en caso de ser rechazadas, sería difícil hasta cierto punto. El 44 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos sostuvo lo mismo.
  • El 33 por ciento de las personas LGBTQ hispanas dicen que encontrar un hotel alternativo en caso de ser rechazadas sería difícil hasta cierto punto y el 32 por ciento informa lo mismo sobre encontrar un restaurante alternativo. El 20 y el 16 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos, informaron lo mismo, respectivamente.

Las disparidades en el acceso a opciones alternativas significa que cuando a las personas LGBTQ hispanas se les niega el servicio, se ven obligadas a quedarse del todo sin habitaciones de hotel, restaurantes, proveedores de bodas, e incluso agencias de adopción. 

Asistencia de beneficios y Seguridad Económica

Los hispanos enfrentan tasas de pobreza significativamente más altas que sus contrapartes blancas. Los hispanos tienen más probabilidades de enfrentar inseguridad alimentariadesempleoinestabilidad de vivienda, como resultado de la discriminación en la fuerza laboral contra aquellos percibidos como inmigrantes, niveles elevados de subempleo y trabajo a tiempo parcial involuntario, y sobrerrepresentación en ocupaciones estacionales. Las personas LGBTQ también enfrentan altas tasas de pobreza, derivadas de la representación excesiva en ocupaciones de la industria de servicios y la discriminación de instituciones financieras. Estas disparidades resultan en altas tasas de asistencia de beneficios entre las comunidades LGBTQ hispanas:

  • El 32 por ciento de las personas LGBTQ hispanas informa haber recibido asistencia de SNAP. El 20 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos señala lo mismo.
  • El 25 por ciento de las personas LGBTQ hispanas reporta recibir asistencia por desempleo. El 20 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos dijo lo mismo. 
  • El 17 por ciento de las personas LGBTQ  hispanas informa haber recibido ayuda de becas Pell u otro programa de ayuda universitaria. Un 10 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos señaló lo mismo.
  • El 47 por ciento de las personas LGBTQ hispanas tiene ingresos familiares inferiores a $40.000 al año.

Estos factores hacen especialmente difícil que las personas LGBTQ hispanas escapen de ciclos de pobreza, al tiempo que dejan claro la necesidad de ayuda específica para combatir los efectos agravados de la discriminación.

Salud mental y barreras para la atención

Una recopilación de literatura muestra que las personas hispanas tienen menos acceso a servicios de salud mental asequibles y de calidad que sus contrapartes blancos. Contribuyen a estas disparidades las altas tasas de ausencia de seguro de salud y la falta de proveedores de atención de salud mental bilingües, así como pocos terapeutas con una comprensión de las luchas únicas dentro de las comunidades hispanas. Asimismo, hay significativamente menos farmacias en vecindarios predominantemente hispanos, lo que contribuye al hecho de que los jóvenes hispanos tienen muchas menos probabilidades de usar antidepresivos y medicamentos necesarios para el Trastorno por Déficit Atencional e Hiperactividad, TDAH. Para las personas LGBTQ, las altas tasas de discriminación a menudo conducen a una mala salud mental, lo que resulta en altas tasas de ansiedad, autolesiones e ideas suicidas. Los datos de CAP reflejan estos impactos:

  • El 62 por ciento de los hispanos LGBTQ informa sentirse tan triste que nada podría animarlos hasta cierto punto. Un 53 por ciento de los encuestados LGBTQ blanco informó lo mismo.
  • El 71 por ciento de las personas LGBTQ hispanas dice sentirse inquieta e impaciente hasta cierto punto. El 65 por ciento de los encuestados blancos LGBTQ informó lo mismo.
  • 54 por ciento de las personas LGBTQ hispanas reporta que encontrar un consultorio médico alternativo en caso de ser rechazado sería difícil hasta cierto punto, y un 34 por ciento informa lo mismo sobre encontrar una farmacia alternativa. El 47 por ciento y el 21 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos, respectivamente, informaron lo mismo.
  • El 33 por ciento de las personas LGBTQ hispanas reporta algún tipo de trato negativo o discriminatorio por parte de un médico o proveedor de atención médica el año anterior. El 17 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos informó lo mismo.
  • El 22 por ciento de las personas LGBTQ hispanas tuvo que enseñarle a su médico sobre su orientación sexual para recibir la atención adecuada. Un 8 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos informó lo mismo.
  • El 11 por ciento de las personas LGBTQ hispanas tenía un médico que se negaba a verlo debido a su orientación sexual, y el 22 por ciento tenía un médico que estaba visiblemente incómodo debido a su orientación sexual. El 4 por ciento y el 11 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos, respectivamente, informaron lo mismo.

Los problemas de salud mental se ven agravados por la falta de acceso a una atención de calidad, lo que pone a las personas LGBTQ hispanas en un riesgo único.

Lugar de trabajo y entornos educativos

Los estudiantes hispanos enfrentan desafíos únicos en nuestro sistema escolar y muchos experimentan intimidación y acoso debido a su raza o etnia. Más allá del maltrato de sus compañeros, los estudiantes hispanos también son significativamente más propensos a enfrentar disciplina en la escuela, lo que afecta su capacidad para tener éxito en el aula, así como es más probable que enfrenten suspensión y expulsión por faltas menores.

Los estudiantes LGBTQ reportan regularmente acoso y discriminación en la escuela y con frecuencia enfrentan políticas dañinas que les impiden usar el baño de su género, llevar a una pareja del mismo sexo a una acto escolar, o incluso vestir cierta ropa. En la fuerza laboral, las personas hispanas enfrentan prácticas de contratación discriminatoriasmicroagresiones regulares en el lugar de trabajo, lo que pueden agravarse con la discriminación en la contratación que enfrentan las personas LGBTQ además de microagresiones. Estas preocupaciones son claramente visibles en los resultados del sondeo de CAP:

  • El 25 por ciento de las personas LGBTQ hispanas informó haber tomado decisiones específicas sobre dónde ir a la escuela para evitar la discriminación. Un 19 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos reportó lo mismo.
  • El 18 por ciento de las personas LGBTQ hispanas no tiene diploma de escuela secundaria. El 9 por ciento de los encuestados blancos informó lo mismo. En tanto, un 36 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos tiene un título universitario, mientras que el 27 por ciento de los LGBTQ hispanos informó lo mismo. 
  • El 52 por ciento de las personas LGBTQ hispanas informó que la discriminación afectó negativamente su capacidad para ser contratados hasta cierto punto, mientras que el 54 por ciento dijo que afectó negativamente su salario o su capacidad para ser promovidos, en cierta medida.

La discriminación en estos entornos es particularmente dañina, ya que evita directamente que las personas LGBTQ hispanas logren estabilidad económica, exacerbando los impactos del acceso limitado a servicios y oportunidades de empleo.

Vivienda

Al buscar vivienda, las personas hispanas a menudo se ven obligadas a tratar con propietarios, prestamistasagentes de bienes raíces que participan en prácticas discriminatorias, lo que aumenta la segregación residencial y mantiene las tasas de propiedad de vivienda de los hispanos mucho más bajas que las de las personas blancas. Las personas LGBTQ enfrentan preocupaciones similares, luchan contra la discriminación de agentes de bienes raíces y cuando solicitan préstamos, lo que lleva a tasas de propiedad de vivienda muy por debajo del promedio nacional. Según datos de CAP:

  • El 43 por ciento de las personas LGBTQ hispanas informa que la discriminación ha afectado su capacidad para alquilar o comprar una casa en alguna medida. Un 32 por ciento de los encuestados LGBTQ blancos señaló lo mismo.
  • El 29 por ciento de las personas LGBTQ hispanas informa haber experimentado discriminación en una comunidad de apartamentos. El 14 por ciento de los encuestados blancos LGBTQ informó lo mismo.
  • El 12 por ciento de las personas LGBTQ hispanas informa haber recibido asistencia del Programa de Asistencia Energética para Hogares de Bajos Ingresos (LHEAP, por sus siglas en inglés). Un 7 por ciento de los encuestados blancos LGBTQ reportó lo mismo.

El acceso a una vivienda estable es un elemento esencial de la salud mental y física, que abarca todo: desde la disposición al agua potable hasta el almacenamiento adecuado de medicamentos. Las disparidades significativas para las personas LGBTQ hispanas agravan los impactos de la discriminación y falta de acceso a una atención de salud de calidad.

Conclusión

La comunidad LGBTQ hispana se enfrenta a niveles agravados de discriminación. Debido a su composición única, esta comunidad requiere asistencia específica. Como resultado de la segregación residencial, combinada con la discriminación de las empresas, las personas LGBTQ hispanas enfrentan altas tasas de denegación de servicios y, a menudo, carecen de acceso a servicios alternativos. Las barreras del idioma y la falta de atención culturalmente competente contribuyen a problemas de salud mental a gran escala. Además, las políticas escolares discriminatorias dificultan que las personas LGBTQ hispanas accedan a una educación de calidad. Para combatir eficazmente la discriminación, los legisladores deben considerar las necesidades específicas de los hispanos LGBTQ estadounidenses.

Lindsay Mahowald es asistente de investigación del Proyecto de Investigación y Comunicaciones LGBTQ en el Center for American Progress.

*Los datos a través de esta columna provienen de una encuesta representativa a nivel nacional de 1.528 personas identificadas como LGBTQ+, realizada conjuntamente en junio de 2020 por el Center for American Progress y NORC de la Universidad de Chicago, que se ha ponderado para tener en cuenta tanto las características de la población de EE.UU. como la falta de respuesta a la encuesta. A menos que se indique lo contrario, todas las comparaciones entre los encuestados blancos e hispanos son significativas al nivel de 0,05.